Ese es el precio más bajo del mercado. Y aún así… no te asegura nada.
Pagas por horas sueltas, haces un live hoy… y desapareces semanas.
Así no se vende. Así no se crece.
No vendemos “una persona por hora”.
Trabajamos con planes semanales para que el live se convierta en un canal real.
Porque el live funciona cuando eres constante… no cuando improvisas.
Mientras más transmites, menos pagas por hora.
Menos de la mitad del precio del mercado.
Más frecuencia, más presencia.
Empieza, pero con estructura.
Puedes hacer el live en tu tienda o en nuestro estudio.
Recomendado: en tienda, donde ocurre la venta real.
Tu equipo participa como asistente de producción durante cada transmisión.
Mientras ejecutamos los lives, tu equipo aprende.
No solo hacemos el trabajo… te dejamos capacidad instalada.
Vienes, conectas y transmites.
No prometemos ventas.
Prometemos algo más importante: cumplir el tiempo, la frecuencia y la ejecución.
Porque sin eso… no hay resultado posible.
El live no es suerte. Es repetición.
Estamos en Gamarra - La Victoria